Le conocemos de verdad
Sabemos cómo le gusta el café, qué le preocupa y qué le hace reír. Con pocos residentes, la atención es individual y no en cadena.
Vivenzas es una residencia pequeña a propósito. Por eso cuesta menos que una grande y por eso aquí cada persona tiene nombre, no número de habitación.
Te responde una persona de la residencia, no un robot. Sin compromiso.
Cuidas de tu madre, de tu padre o de tu abuelo y ya no llegas. Le quieres, pero ya no puedes más.
Vive solo y cada vez que no te coge el teléfono se te encoge el estómago.
Has mirado residencias grandes y te han parecido frías, impersonales… o directamente impagables.
Y en el fondo te pesa una pregunta: «¿Estaré abandonándole?»
No le estás abandonando. Le estás buscando un sitio donde le cuiden como tú le cuidarías si pudieras estar las 24 horas.
Por eso existe Vivenzas: una casa pequeña, con el mismo equipo de siempre, donde tu familiar no es uno más entre cien.
Las residencias grandes pagan estructura, gerencias y marketing, y eso lo acaba pagando la familia. Nosotros elegimos seguir siendo pequeños.
Sabemos cómo le gusta el café, qué le preocupa y qué le hace reír. Con pocos residentes, la atención es individual y no en cadena.
Cocinamos aquí cada día. Comida casera, como la que ha comido siempre, adaptada a lo que necesita.
1.650 € al mes, sin estructura que encarezca la cuota. Y si tiene grado de dependencia, te ayudamos a pedir la ayuda de la Xunta.
No escondemos el precio para que tengas que llamar. Sabemos que es lo primero que necesitas saber.
Si tu familiar tiene reconocido un grado de dependencia, puede recibir una ayuda de la Xunta (libranza) para pagar la residencia. Muchas familias no lo saben o no saben cómo pedirla.
Es lo que más escuchamos. Pero abandonar es dejarle solo, y aquí va a estar acompañado todo el día. Tú sigues siendo su familia: vienes cuando quieras, sin horarios, y le ves en las fotos que te mandamos. Muchas familias nos dicen que, al dejar de ser sus cuidadores agotados, vuelven a disfrutar de ser sus hijos.
Llevamos 25 años haciendo esto, y en una residencia pequeña no hay dónde esconderse: nos conocemos todos. Además, las visitas son libres. Puedes presentarte un martes a las once sin avisar, y te recibiremos igual de contentos.
Antes del ingreso hablamos contigo y valoramos su situación. Solo aceptamos a personas a las que podemos cuidar de verdad. Por eso te decimos con claridad para quién es Vivenzas y para quién no.
Si es tu caso, escríbenos igualmente: te orientamos sobre qué tipo de centro necesitas.
[VÍDEO: la responsable presenta la residencia, 60-90 segundos]
«Cuando una familia nos llama, la atiendo yo. Y cuando su madre o su padre entra por la puerta, lo cuidamos como si fuera de los nuestros. Así llevamos 25 años.»
[Nombre], responsable de Vivenzas
Te acompaño personalmente en todo el proceso: la visita, la valoración y los trámites de la ayuda de la Xunta.
[Testimonio real de una familia: mejor si habla del miedo a "abandonarle" y de cómo se siente ahora.]
[Testimonio real sobre el trato cercano, la comida o las fotos que reciben.]
[Testimonio real sobre el precio o la ayuda con los trámites de la Xunta.]
Por WhatsApp, cuando te venga bien. Te contestamos nosotros y resolvemos tus dudas.
Visita la residencia con tu familiar: el jardín, las habitaciones, la cocina y el equipo.
Vemos qué necesita y revisamos si puede recibir la ayuda de la Xunta para pagar menos.
Preparamos su habitación y le acompañamos en los primeros días para que se sienta en casa.
1.650 € al mes. Si tu familiar tiene reconocido un grado de dependencia, puede recibir la ayuda de la Xunta (libranza) y pagar menos. Te ayudamos a tramitarla.
Sí. Tenemos habitaciones individuales y compartidas. Pregúntanos por WhatsApp qué hay disponible ahora mismo.
Las visitas son libres. Puedes venir cuando quieras, sin pedir cita.
Mandamos fotos a las familias y compartimos el día a día en nuestras redes sociales. Y puedes escribirnos o llamarnos siempre que quieras.
Solo con grado 1. Vivenzas es exclusiva para mayores autónomos o con grado 1 de dependencia reconocido (o en trámite). No podemos atender a personas con grado 2 o grado 3, encamadas, con demencia avanzada ni que necesiten cuidados paliativos. Si tienes dudas sobre tu caso, escríbenos y lo valoramos juntos.
Es muy normal. Por eso te recomendamos venir juntos a conocerla, tomar un café en el jardín y ver el ambiente. Muchas veces el miedo desaparece al ver que es una casa y no un hospital.
Ahora mismo tenemos una plaza libre. Si os encaja, el ingreso puede ser muy rápido. Escríbenos y lo vemos según vuestra situación.
Por 1.650 € al mes, o menos con la ayuda de la Xunta. Escríbenos hoy, resolvemos tus dudas y te enseñamos la residencia cuando te venga bien.
Sin compromiso. Te contesta una persona, no un robot.
Así sabremos con quién hablamos al abrir WhatsApp.